Acapulco se caracteriza por su radiante sol, clima calmoso, noches románticas y brisa refrescante que llegan del Pacífico. Algunos comentan, en son de broma, que este destino turístico guerrerense nos presenta dos alternativas: por una parte, lo caliente y por otra, lo húmedo y lo cálido. También que, en Acapulco, solamente hay dos temporadas: la lluviosa y la calurosa.

En este mismo sentido, la época más propicia para visitar el territorio acapulqueño es en la “temporada alta”, es decir, entre los meses de diciembre a abril. En tal periodo, los días son bastante calurosos, secos y llenos de sol. En contraparte, las noches son especialmente frescas, con cielos despejados y estrellas abundantes. El calor extremo, las precipitaciones pluviales y la humedad abundante, brillan por su ausencia. El clima durante los meses mencionados, es muy agradable, en especial para los viajeros procedentes de regiones frías, como el norte de los Estados Unidos o Canadá.

La temporada de lluvias en el destino que les comentamos, tiene lugar de mayo a octubre e incluso hasta los primeros días de noviembre. Acapulco se caracteriza por un clima tropical, húmedo y seco, si bien esto depende en mucho, de la altitud de la zona.