Visitar Playa del Carmen es acercarse a la parte más atractiva de la Riviera Maya, en el estado de Quintana Roo. En los tiempos precolombinos, esta zona del estado de Quintana Roo fue un corredor comercial y de peregrinación religiosa de enorme relevancia, especialmente durante el periodo postclásico, es decir, del año 1000 al 1550 d.C. En el periodo virreinal el área siguió usándose como ruta para el comercio. Tiempo después, el acceso a la actual Riviera Maya se hizo muy complicado por las correrías de los piratas en el rumbo y la densa vegetación boscosa que allí se hace presente. En la actualidad tanto la Riviera Maya como Playa del Carmen se perfilan como destinos de primer nivel en el mapa turístico nacional. 

Visitar Playa del Carmen es aproximarse al máximo al corazón mismo del Caribe Mexicano. Hay muchas opciones de esparcimiento en esta parte del territorio nacional: acudir al yacimiento prehispánico de Tulum, con impresionantes estructuras que se levantan frente al mar; disfrutar al máximo de Xcaret, con sus posibilidades ecoturísticas, de aventura y para conocer lo mejor de la cultura mexicana; practicar el submarinismo en Xel-Ha, el acuario natural de mayor tamaño en el orbe, y tomar baños de sol en la arena clara de Akumal, una de las playas más paradisiacas de Quintana Roo. 

Visitar Playas del Carmen nos acerca a un entorno colmado de lugares interesantes por conocer. Una muestra de ello la tenemos en la famosa Quinta Avenida, con su abundante oferta de restaurantes, tiendas y bares; no menos fascinante es un paraje silvestre como Aktun Chen, para explorar sus misteriosas grutas; visitar varias de las comunidades de los indígenas mayas actuales, para conocer sus tradiciones y leyendas, y acudir a Cancún para gozar de su vibrante vida nocturna y el paradisiaco ambiente de sus playas más famosas. 

Como se hace patente en lo comentado, las atracciones en Playa del Carmen son casi irresistibles, tanto en el entorno de esta ciudad caribeña, como también en lugares cercanos que también son relevantes. Como ejemplo, basta con mencionar el natural hechizo de la Reserva de Sian Ka’an, excelente lugar para el goce del ecoturismo.